“Ya tenemos un poder notarial, con eso es suficiente. No necesitamos una curatela”.
Esta es, sin duda, la frase que en miResi y Senior Market más escuchamos en familias que cuidan de una persona mayor.
Y también una de las razones más frecuentes por las que acaban bloqueadas legalmente cuando necesitan actuar con urgencia.
Porque no:
1. Un poder notarial y una curatela no son lo mismo,
2. No sirven para las mismas situaciones,
3. Uno no siempre sustituye al otro.
Entender esta diferencia a tiempo evita conflictos familiares, retrasos judiciales y decisiones tomadas “en el límite”.
Contenidos
- Qué es un poder notarial (y por qué suele generar falsa seguridad)
- Qué es una curatela (y por qué va mucho más allá)
- La gran diferencia: cuándo uno deja de ser suficiente
- “Pero mi madre firmó un poder notarial cuando estaba bien, ¿no vale?”
- El riesgo de insistir solo con un poder notarial
- Qué hacemos de forma profesional
- La pregunta correcta no es “qué documento tengo”, sino…
Qué es un poder notarial (y por qué suele generar falsa seguridad)
Un poder notarial es un documento mediante el cual una persona, en pleno uso de sus facultades, autoriza a otra a actuar en su nombre.
Puede servir para:
- Gestiones bancarias
- Firmar contratos
- Representación administrativa
- Organización patrimonial
Incluso existe el poder preventivo, pensado para que entre en vigor si en el futuro la persona pierde capacidad.
Hasta aquí, todo correcto.
El problema real
El poder notarial parte siempre de una presunción de capacidad.
Cuando esa capacidad se deteriora de forma evidente, el poder empieza a cuestionarse.
Y ahí es donde surgen los límites.
Qué es una curatela (y por qué va mucho más allá)

La curatela es una medida legal de apoyo establecida judicialmente cuando una persona ya no puede tomar determinadas decisiones por sí misma.
No sustituye automáticamente su voluntad, pero:
- Reconoce legalmente la pérdida de capacidad en ciertos ámbitos
- Define quién puede decidir y en qué
- Protege al mayor y a quien le apoya
La curatela no se basa en la confianza, sino en la realidad de la situación cognitiva y funcional.
La gran diferencia: cuándo uno deja de ser suficiente
Te mostramos las principales diferencias en la siguiente tabla:
| Situación | Poder notarial | Curatela |
|---|---|---|
| La persona entiende y decide | ✅ Sí | ❌ No necesaria |
| Deterioro cognitivo leve | ⚠️ Depende | ⚠️ Evaluable |
| Deterioro moderado o avanzado | ❌ Insuficiente | ✅ Necesaria |
| Ingreso en residencia complejo | ❌ Puede ser rechazado | ✅ Respaldado |
| Conflictos familiares | ❌ Muy vulnerable | ✅ Marco legal |
| Decisiones patrimoniales sensibles | ⚠️ Riesgo legal | ✅ Controlado |
El poder notarial no invalida la necesidad de una curatela cuando la realidad ha cambiado.
“Pero mi madre firmó un poder notarial cuando estaba bien, ¿no vale?”
Esta es otra pregunta muy frecuente.
La respuesta profesional es: depende del momento actual, no del pasado.
Si hoy:
- No comprende las consecuencias de las decisiones
- No puede expresar voluntad de forma coherente
- Se opone sin capacidad de razonamiento
- O existen informes médicos que lo acreditan
El poder puede quedar en entredicho, especialmente ante:
- Juzgados
- Bancos
- Residencias
- Servicios sociales
La curatela ordena y legitima lo que el poder ya no puede sostener.
El riesgo de insistir solo con un poder notarial
Muchas familias intentan “aguantar” con el poder notarial por miedo a:
- Judicializar la situación
- Sentirse culpables
- Pensar que la curatela es “quitarle derechos” al mayor
Pero en la práctica ocurre lo contrario:
- Decisiones paralizadas
- Ingresos en residencia retrasados
- Conflictos entre hermanos
- Riesgo personal para quien actúa sin cobertura legal
La curatela bien planteada protege, no castiga.
Qué hacemos de forma profesional
- Valoramos si el poder sigue siendo válido o no
- Analizamos si la curatela es necesaria y con qué alcance
- Gestionamos la curatela de forma profesional y segura
- Acompañamos en:
- Ingresos en residencias
- Cuidados a domicilio
- Coordinación con centros y profesionales
- Decisiones clave para el bienestar del mayor
La pregunta correcta no es “qué documento tengo”, sino…
¿Estoy legalmente protegido para tomar las decisiones que hoy necesita mi familiar?
Si la respuesta no es un sí rotundo, es momento de revisarlo.
¿Tienes un poder notarial y dudas si sigue siendo suficiente?
Te ayudamos a evaluarlo de forma profesional y honesta.
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Evita bloqueos, errores legales y decisiones precipitadas.

