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Rompiendo Tabús: La Sexualidad en la Tercera Edad

Hablar de la sexualidad humana o cualquier cosa referente al sexo es un tabú. Quizás los jóvenes se sientan más cómodos a la hora de sacarlo a la luz, pero probablemente tenga que ver con su naturaleza más irreverente y la novedad. No obstante, es algo de lo que apenas se habla y que ante cualquier atisbo, se nos hace un nudo en la garganta. La sexualidad en la tercera edad es quizás la más castigada, y por eso hoy en miResi venimos a romper todos los mitos y aclarar dudas.

¡Olvida todo lo que te han dicho y desliza hacia abajo!

1. ¿Qué es la sexualidad en la tercera edad?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la sexualidad es un concepto amplio que incluye el sexo, la identidad de género, la reproducción y la orientación sexual, entre otros.

Si le añadimos “tercera edad”, a lo que nos estamos refiriendo es a toda esa expresión sexual de nuestros mayores

Aunque puedan parecerte dos conceptos completamente opuestos,  no debemos olvidar que cumplir años no te quita humanidad. Puede que en menor medida, pero las personas mayores siguen teniendo deseos y aspiraciones de intimidad y placer.

sexualidad en la tercera edad

2. Problemas en la sexualidad en la tercera edad

La sexualidad en la tercera edad puede darse de bruces con una serie de problemas que impiden que nuestros mayores puedan disfrutar de su sexualidad, sea en pareja o solos, de manera normal. A continuación te detallamos los dos tipos que hay:

2.1. Enfermedades y dolencias físicas

La sexualidad en la tercera edad se ve afectada por diferentes factores, siendo el principal la salud de nuestro mayor.

Con el deterioro de las capacidades físicas y la posible aparición de enfermedades y dolencias, nuestros mayores no pueden disfrutar de la sexualidad de manera normal. Esto deriva en frustración, angustia y tristeza. 

Estas pueden estar relacionadas con la correcta capacidad de movimiento o incluso las molestias y el dolor. Además, problemas más concretos de los órganos reproductivos asociados al propio proceso de envejecimiento pueden afectar a nuestros mayores: la disfunción eréctil en los hombres o la sequedad vaginal en las mujeres .

Algunas de las enfermedades que afectan negativamente a la sexualidad son:

  • Artritis: es una enfermedad que provoca dolores y molestias en las articulaciones de nuestro mayor. Una manera de combatirla y asegurar que pueden disfrutar de su sexualidad es a través del ejercicio físico o medicamentos. En caso de ser muy severo, se puede recurrir a la cirugía.
  • Problemas cardíacos: puede generar dolores, temor a un ataque cardíaco o problemas a la hora de realizar el acto sexual.
  • Diabetes: puede provocar disfunción eréctil en los varones y hongos vaginales en las mujeres. Esto se puede tratar con medicamentos.
  • Depresión: la depresión le quita a nuestro mayor las ganas de hacer cualquier cosa, hasta aquello que le hacía feliz. Si este es el caso de tu mayor, te animamos a que acuda a terapia psicológica y a un profesional médico.
  • Demencia: esta enfermedad genera confusión en nuestro mayor y una falta de reconocimiento de las personas que conoce, incluida su pareja.

2.2. Convencionalismos y prejuicios

Pero si ya los problemas físicos suponen un impedimento, el convencionalismo social y los prejuicios interiorizados por los propios mayores  son otro factor que intervienen a la hora de desarrollar una sexualidad sana.

En esto contribuyen la sociedad y los medios de comunicación. Se hace mucho hincapié en asociar la sexualidad con la juventud y la belleza, y cualquier cosa que se salga de la norma es considerado como extraño e incluso aberrante.

Esto genera sentimientos negativos en nuestro mayor, como la culpabilidad o el rechazo. El rechazo a disfrutar de algo tan normal que les aporta bienestar y ayuda a mantener una relación estable y feliz con su pareja.

Y en miResi queremos que nuestros mayores sean felices. Por eso, deconstruir los mitos en torno a la sexualidad en la tercera edad es nuestro propósito de hoy.  No podemos juzgar a alguien que ha hecho tanto por querer seguir viviendo su vida con normalidad y pasión.

3. Mitos

La sexualidad en la tercera edad no recibe un trato especial por parte de nuestra sociedad. Justo todo lo contrario, se ve más rodeada de mitos que de costumbre. Estos que te mostramos a continuación son solo algunos ejemplos:

  • Carencia de deseo y libido sexual: este es probablemente el mito con el que más familiarizados estamos. La ausencia de líbido e interés por las relaciones sexuales no está sujeta necesaria y únicamente a la edad. Esta se puede dar en cualquier etapa de la vida. Además, muchos mayores disfrutan más de su sexualidad al tener más experiencia, confianza con su pareja y conocimiento sobre sí mismos.
  • La edad influye en la sexualidad: una creencia común es que por el mero hecho de envejecer nos es imposible mantener relaciones. Esto no es así, ya que lo que realmente influye en nuestra sexualidad cuando nos hacemos mayores son los problemas de salud que podamos desarrollar.
  • Los mayores no sienten necesidad de conocer gente nueva: aunque muchos mayores tienen una pareja estable con la que llevan una vida entera compartiendo momentos, existen otros muchos que están solos, sea porque su pareja falleció o nunca tuvieron una.

Si es el caso, tenemos que animar a estos mayores a salir y buscar el amor. Nunca es tarde para encontrarlo y conectar con alguien interesante.

4. Prevención en la salud

La sexualidad siempre se podrá disfrutar siempre y cuando se tenga en cuenta la salud sexual. Esto no es algo que solo haya que tener en cuenta cuando se es jóven, sino que hay que tenerlo en mente tengamos la edad que tengamos. 

Los riesgos que implica cualquier actividad sexual pueden poner en peligro la salud y el bienestar de nuestros mayores. Enfermedades como la gonorrea, la sífilis, herpes o hasta el VIH son solo algunas que se pueden contraer si no se mantienen relaciones sexuales con protección. Por ese motivo, recomendamos que esta se use en todo momento. 

Por último,  la comunicación entre las personas es fundamental. No solo para conocer el estado de salud de la pareja, sino para profundizar en la intimidad y establecer mejores vínculos emocionales.

sexualidad en la tercera edad

Esperamos que este artículo te haya servido de ayuda para entender mejor la sexualidad en la tercera edad. Nuestros mayores siempre nos enseñan que hay que disfrutar de los pequeños placeres de la vida, ¿qué mejor manera hay entonces de demostrarles que hemos aprendido esto que rompiendo el tabú de su sexualidad?

Si estás buscando residencia para tu mayor o tienes cualquier duda sobre el mejor cuidado que le puedes ofrecer, ¡no dudes en contactar con nosotros! ¡Nuestro equipo de asesoramiento estará encantado de poder ayudarte!

Fuentes:

Sobre el autor

Graduado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad Complutense. Ahora redactor de contenidos sobre gerontología y geriatría en miResi. Cree en el valor humano de la información y que esta cumpla un propósito: ayudar a los mayores y sus familias durante el bello proceso de la vejez. El mundo no solo se cambia con buenas acciones, con buenas historias también.
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