Buscar una residencia de mayores es una labor que puede ser tediosa y complicada cuando no se sabe por dónde empezar. Si ya tienes claro que vas a optar por una residencia de ancianos, en vez de un centro de día o ayuda a domicilio, probablemente una de las cosas que más te preocupe sea el precio.

El precio de una residencia de ancianos es difícil de establecer, ya que depende de muchos factores que van a determinar el precio final. Muchas veces, se intentan buscar residencias baratas por menos de 600 euros o residencias por menos de 800 euros, porque se piensa que no se dispone de más presupuesto, pero es importante saber que hay varias fuentes de financiación que pueden ayudarte a pagar la residencia.

Además, no siempre lo más barato es lo mejor, y a la hora de encontrar una residencia para un familiar no conviene aventurarse en la opción con el menor precio, de manera que hay que pararse a valorar qué factores van a determinar cuál es la residencia más adecuada.

Asimismo, el precio de un geriátrico no va a ser el mismo en un centro público que en un centro privado, pero hay que ser conscientes de las diferencias que puede haber entre uno y otro, sobre todo a la hora de la solicitud y la espera de una plaza.

En el caso de que finalmente una residencia no parezca la opción más adecuada por cuestiones de precio, también existen otras opciones de ayuda a mayores que pueden ser más económicas, como los centros de día o la ayuda a domicilio.

Precio de una plaza pública o concertada

Las residencias públicas son aquellas que dependen en su totalidad de organismos públicos, como pueden ser ayuntamientos u otros órganos de gobierno. Para acceder a estos geriátricos es necesario cumplir con unos requisitos establecidos en la Ley de Dependencia y empezar un trámite para poder obtener una plaza.

El precio de una residencia de ancianos pública depende de los ingresos y de la pensión del mayor. Normalmente, se suele cobrar entre un 65% y un 85% de los ingresos totales anuales del mayor, y se establece de manera que se garantiza que la persona también pueda disponer de cierta cantidad para los gastos personales.

No obstante, el precio de una plaza pública en una residencia de ancianos está fuertemente determinada por la comunidad autónoma, que es quién establece el coste final de la estancia.

Del mismo modo, el precio de las plazas concertadas va a determinarse según la capacidad económica del usuario. Funcionan igual que las plazas públicas, lo único que cambia es la gestión que proporciona la empresa privada. Una plaza concertada siempre es una buena opción ya que tiene un servicio más cercano o parecido al de la privada, pero se paga el precio de una plaza pública.

De igual manera que para poder acceder a una plaza pública o concertada, para saber la cuantía final de estas plazas será necesario acudir a los servicios sociales y empezar a gestionar con el trabajador social la solicitud de plaza. Después de que se realice la valoración del grado de dependencia se informará sobre cuáles son las ayudas a la dependencia, las cuales ayudarán a sufragar los gastos de la residencia.

Precio de una plaza privada

Las residencias privadas son aquellos centros que están gestionados por empresas privadas. No cuentan con un protocolo de acceso tan extendido como puede ser en las públicas, pero sí pueden tener ciertos requerimientos, como tener cierto grado de dependencia o patología.

Ya que el único requisito necesario es poder pagar las cuotas establecidas por el centro.

Es por ello que es importante hablar con la residencia y ver qué servicios ofrecen para saber cuánto cuesta una residencia privada. No obstante, los precios están regulados por la administración y deben de mantener unos mínimos y unos máximos.

Actualmente, el precio medio de una residencia de ancianos privada oscila entre los 1.500€ y 1.800€, pudiendo variar también de una comunidad autónoma a otra, siendo el País Vasco la comunidad que tiene los precios más altos, y Castilla La Mancha la comunidad con los precios más económicos.

Factores que determinan el precio de una residencia

Como mencionamos anteriormente, hay varios factores que determinan cuánto cuesta una residencia de mayores y que, además, van a hacer que se tome una decisión u otra.

Titularidad

Que un centro sea privado o público es el factor que más va a determinar la cuantía a pagar. Para calcular el precio de la residencia pública, hay una fórmula marcada por cada comunidad autónoma que especifica el precio final a pagar por el usuario dependiendo de las ganancias y la capacidad económica del mayor. En cambio, el precio de las residencias privadas lo determina la propia empresa que gestiona el centro.

Ubicación

El precio también puede variar en función de la ubicación y la localización del centro. En las ciudades grandes y con más población, los precios suelen ser más elevados, pudiendo superar hasta en un 20% de una residencia en una zona rural o más pequeñas. Además, los precios pueden variar hasta en un 40% dependiendo de la comunidad autónoma.

Normalmente, la localización fuera de las capitales de las provincias y de las ciudades más pobladas, como pueden ser Madrid o Barcelona, hace que el precio se abarate considerablemente. Es por ello, que muchas veces las familias prefieren buscar opciones más económicas en otras zonas no tan céntricas. En el caso de Madrid, una buena opción es buscar residencias en Guadalajara o residencias en Toledo, ya que por cercanía son accesibles y son mucho más económicas.

Servicios

También es determinante el tipo de servicios que ofrece una residencia de ancianos, ya que pueden encarecer el precio final.

Los centros deben contar con servicios mínimos sanitarios que garanticen la salud y el bienestar de las personas mayores. No obstante, estos servicios pueden incluir unas prestaciones u otras. Hay centros que ofrecen atención médica 24h así como servicio de enfermería y de auxiliar de enfermería. Sin embargo, hay centros que no tienen este servicio diario completo, por lo que se economizaría el precio final.

Además, hay otro tipo de servicios muy importantes que son esenciales en personas de la tercera edad. Estos pueden ser la fisioterapia, tanto grupal como individualizada y que garantice la movilidad y la autonomía del mayor; la neurología y terapias ocupacionales, así como el tratamiento de problemas de ictus; las terapias que impulsan sus relaciones sociales; el servicio de cocina y comidas que garantice una dieta variada y equilibrada adaptada a las necesidades fisiológicas de cada mayor; y otro tipo de servicios que velan por su salud, tanto física, como mental.

Es importante valorar la relación calidad-precio de las residencias en base a las necesidades de búsqueda que se tengan, ya que la salud y el bienestar de los mayores van a depender de ello. Por eso, no hay que apresurarse a la hora de elegir la residencia más barata, sino que hay que saber qué servicios tiene el centro y si pueden ofrecer una ayuda asistencial completa al mayor.

Instalaciones

Del mismo modo que los servicios, las instalaciones también van a determinar el precio final de una residencia. Normalmente, si las instalaciones son pequeñas, el número total de residentes que puede acoger el centro será reducido, y esto puede hacer que aumente el precio final por la poca disponibilidad de camas. Sin embargo, también puede ser que las instalaciones sean muy grandes, y cuenten con muchos espacios e instalaciones y el precio se vea encarecido.

Asimismo, es crucial el estado en el que se encuentren las instalaciones, de modo que si la residencia es antigua y las instalaciones no están reformadas, el precio debería ser más barato, así como cuánto más modernas y nuevas, más caras serán, pero ofrecen un mejor servicio.

También influye en el precio si las instalaciones están adaptadas a las necesidades de movilidad del mayor, ya que es importante para garantizar su autonomía y libertad.

Grado de dependencia y necesidad del mayor

Un factor muy influyente en el precio de los geriátricos es el grado de dependencia que pueda presentar el mayor, ya que, generalmente, si padece algún tipo de patología hay que buscar un centro especializado.

En este caso, se pueden encontrar residencias especializadas en Alzheimer, residencias especializadas en demencia, centros especializados en Parkinson y residencias especializadas en ictus.

Estos centros ofrecen atención personalizada y adecuada a las patologías de cada residente, de manera que el precio se verá afectado por la cantidad y el tipo de cuidados que el mayor necesite.

Después de ver cuál es el precio de una residencia de la tercera edad y de los factores de los que depende, ya puedes hacerte una idea del presupuesto del que debes disponer. En miResi hacemos una búsqueda personalizada de residencia en base a este presupuesto y de las necesidades del mayor. Después de la búsqueda, te ofrecemos las mejores opciones para que puedas elegir la que más te interese. Ponte en contacto con nosotros para empezar a buscar la residencia de mayores más adecuada.